Dra. Isela Guadalupe Ramos Carranza
Profesora de tiempo completo de la Universidad de Colima

 

Hoy en día el éxito deportivo tiene varias perspectivas, puesto que se ha demostrado que cada sujeto interpreta este concepto de acuerdo con sus necesidades; ya sean deportivas, biológicas, culturales o sociales. La motivación de logro en el deporte y el ejercicio físico, específicamente en jóvenes universitarios, ha sido objeto de estudio en los últimos años. 

Las claves del éxito deportivo son un reto para la investigación en cualquier disciplina o modalidad. A nivel universitario, en muchas ocasiones, el rendimiento deportivo está alejado del ámbito profesional, por ello las universidades deben poseer un modelo deportivo integrado con una adecuada metodología, así como disponer de importantes recursos afines, ya que estos factores son determinantes para alcanzar los objetivos planeados por la universidad y su posicionamiento como institución que promueve la calidad deportiva.

De esta manera, los selectivos universitarios deben estar conformados por atletas que cuenten con las mejores capacidades físicas y habilidades disciplinares de su deporte, ya que representar a la universidad en una justa regional o nacional es sinónimo de orgullo e identidad. Sin embargo, el camino para la selección del talento universitario se ve afectado por la motivación de participación, ya que las y los estudiantes están enfocados al estudio y las posibilidades de compaginarlo con el deporte son difíciles.

Las estrategias utilizadas por los entrenadores consisten en hacer un llamado a deportistas de cualquier disciplina para que unan a los selectivos, de preferencia aquellos que cuenten con experiencia competitiva en nivel medio superior, o hayan participado en justas deportivas representando al estado; sin embargo, se han presentado atletas cuyo interés surge hasta el nivel superior o tienen la posibilidad de asistir a practicar un deporte. 

Es por ello por lo que las universidades deben garantizar un programa deportivo transversal que desde etapas tempranas establezca las mejores condiciones para el desarrollo de capacidades y habilidades de los deportistas universitarios. 

La motivación como vía para el éxito deportivo 

Otro de los factores que se deben analizar e incluir en el tema del éxito deportivo es la colaboración de las personas más significativas para el atleta –familia, amistades, entrenador– a la hora de orientar la consecución del éxito, ya que se ha demostrado que el aspecto socioemocional también determina el rendimiento físico del deportista. 

En este sentido, se revisan diversas variables que conducen al éxito deportivo, por un lado, tenemos atletas a quienes la genética les permite tener las condiciones biológicas para lograr un rendimiento deportivo elevado y, por el contrario, aquellos que han tenido años de práctica y de entrenamiento. Ambos posicionamientos generan, entre expertos y profesionales del sector, un constante debate sobre si un campeón deportivo nace o se hace. Indudablemente, se requieren características biológicas para la práctica deportiva, pero no es un condicionamiento que le impida hacerlo. 

Derivado de lo anterior,  conviene fusionar ambas ideas, ya que se acepta la importancia del potencial genético de un deportista que, mediante un proceso de entrenamiento cuidadosamente planificado y estructurado, podría alcanzar el máximo nivel deportivo en una determinada disciplina, pero también requiere de constancia, estabilidad emocional, entre otros factores. 

Los entrenadores deportivos y la investigación 

La investigación es una herramienta útil para crear indicadores que permitan tomar decisiones más acertadas a la planeación del deporte universitario. En este orden de ideas, existen diversos instrumentos que ayudan a encontrar la caracterización de los entrenadores universitarios y a partir de ahí trazar un plan estratégico que mejore los resultados deportivos de la Universidad de Colima (UdeC). De esta manera, hemos aplicado el instrumento “cuestionario de percepción de éxito”, versión española, de Cervelló (1996) del Perception of Success Questionnaire (POSQ) de Roberts y Balagué (1991) a los entrenadores de la UdeC. 

Dicho instrumento fue elaborado para medir la orientación disposicional de las metas de logro en el contexto deportivo. Consta de 12 ítems, seis de implicación disposicional en la tarea y otras seis en el ego. La pregunta inicial que encabeza el cuestionario es “Siento éxito en el deporte cuando…”. Las respuestas se recogen en escala tipo Likert que oscilan desde “muy” en desacuerdo (1) a “muy de acuerdo” (7).

Los resultados muestran una inclinación hacia la “tarea”, la percepción de los entrenadores universitarios señala, en un 83.9%, que está ligada a trabajo de equipo y reconocimiento social, mientras que solo un 21.8% señaló que su percepción es más personal, ya que va acorde a las necesidades propias de cada individuo, en otras palabras, enfocados más hacia el “ego”.

Además, mostraron que los entrenadores consideran el éxito deportivo cuando esos logros los realizan con el trabajo de equipo y cuando se superan a sí mismos. También se pudo comprobar que existe relación entre nivel de autoestima y éxito deportivo, ya que con base a los resultados se confirma que hay una clara inclinación hacia la tarea, la cual se relaciona con éxito grupal y no individual. Sin embargo, no se puede generalizar, ya que las experiencias competitivas son distintas en cada proceso, debido a que intervienen la preparación formativa de los entrenadores y la experiencia en el medio deportivo.

No debemos olvidar que el deporte universitario es un espacio para el encuentro de instituciones superiores y, aunque los principales protagonistas sean los atletas, los entrenadores juegan un papel importante en el éxito deportivo de la Universidad, y que anualmente en México se celebra la Universidad Nacional; no obstante, se requieren recursos formativos para las actualizaciones de la formación académica de los entrenadores, ya que algunas universidades están limitadas a proporcionar la instalación para el entrenamiento y el recursos de material deportivo, dejando a un lado la capacitación continua de sus entrenadores.

Por otro lado, el análisis del éxito deportivo recae en identificar el clima motivacional como el propósito de evaluar el entorno y enfocar los entrenamientos hacia el tiempo de motivación correcta. El éxito deportivo inicia con la motivación, los estímulos y eventos que ocurren al deportista, los cuales alteran la probabilidad de que ocurra una determinada conducta. En este sentido, la motivación personal es primordial para el éxito deportivo, esta ocurre cuando el deportista observa cambios, gana, o su desempeño mejora, si esto se canaliza de la manera correcta el atleta tendrá la motivación necesaria para seguir consiguiendo el éxito deportivo; sin embargo, si el entrenador no cuenta con las herramientas necesarias para conducir al deportista, hay abandono deportivo por falta de motivación.

Finalmente, podemos confirmar que los entrenadores que buscan el éxito parten de desarrollar un mejor rendimiento personal, iniciando con actualizaciones sobre métodos de entrenamiento o estrategias técnicas o tácticas que fortalezcan el desempeño deportivo de sus atletas; no obstante, los logros individuales pueden permear en el éxito de equipo. Este tipo de indicadores se puede considerar en futuras investigaciones, así como en planes anuales de la propia institución, considerando que el éxito deportivo requiere de un trabajo en conjunto con directivos, entrenadores y atletas. 

 

Créditos de la foto

Fotógrafo: Gustavo Arturo Loza Martínez
Licenciado en comunicación

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